lunes, 2 de noviembre de 2015

¿Objetivos de Desarrollo del Milenio?... ¿Qué hemos aprendido y cuánto hemos avanzado?

¿Objetivos de Desarrollo del Milenio?... ¿Qué hemos aprendido y cuánto hemos avanzado?


Este año el mundo celebra la finalización de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), aquellos que fueran declarados durante la cumbre del Milenio de Naciones Unidas hace 15 años, entonces fueron 189 países los que se comprometieron en alcanzar dichos objetivos el 2015. Como punto de partida (nuestra línea de base) se determinó el año 1990. La adopción de estos objetivos constituyó que los estados se comprometían en reducir la pobreza extrema, eliminar el hambre, promover la igualdad de género, incrementar el acceso a educación, reducir la mortalidad infantil y materna, frenar la propagación de enfermedades como el VIH/SIDA, paludismo y tuberculosis, brindar mejores condiciones de saneamiento básico y agua segura, fortalecer la cooperación para el desarrollo. El tiempo para ello se ha cumplido; por lo tanto, es momento de ver ¿Qué hemos aprendido y cuanto hemos avanzado?
Para saber lo que hemos aprendido y cuanto hemos mejorado, será necesario respondernos algunas preguntas previas ¿Qué sé sobre los ODM? ¿Cuánto conoce sobre los ODM, mi familia y mi entorno? ¿Están mis autoridades enteradas plenamente de los ODM? Es probable que nuestras respuestas sean poco alentadoras y nos dejen un sinsabor, tan igual como me sucediera hace poco tiempo, pero tranquilidad…, es posible que esas respuestas poco satisfactorias no sean las más relevantes; es casi seguro que tendrá mayor importancia nuestra percepción sobre el cambio ocurrido de estos indicadores en nuestra sociedad (cambios positivos o negativos), entonces será necesario reformular la pregunta ¿hemos mejorado o hemos empeorado?, esa respuesta instantánea que acabamos de realizar, será cuestionable y dependerá de la condición social en la que nos encontremos.
La mayoría de reportes (anuales) sobre el avance de los ODM que realizan las distintas organizaciones que son parte de Naciones Unidas (UNICEF, CEPAL, OMS, UNFPA, FAO), enfocan los informes considerando como unidad de análisis a los países. Que significa esto, por ejemplo según CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe), el Perú en 1992 tenía 8,8% de niños menores de 5 años con bajo peso y en 2012 la proporción de los mismos era 3,5%. Y, teniendo en cuenta el enunciado del ODM que es “reducir a la mitad entre 1990 y 2015, el porcentaje de niños con bajo peso”, podremos concluir que el objetivo no sólo fue alcanzado, sino también superado, estas aproximaciones ocurren con diferentes indicadores los que nos muestran de manera constante. 
Pero, esta innegable mejoría ¿Podemos considerarla como homogénea y justa?, Pues NO, muchas veces los promedios ocultan verdades sutiles y no tan sutiles, aquellas que precisamente afectan a las grupos poblacionales más vulnerables (por ejemplo personas que viven en zona rural, población con menor grado de instrucción, menor ingreso económico, mujeres, comunidades indígenas, y la lista puede ser interminable), donde es evidente que los grupos sociales más desfavorecidos o vulnerables, son los menos beneficiados con los avances tan aclamadas. Por ello, será importante conocer, bajo otra perspectiva y haciendo uso de las gafas de la equidad, cuáles son los grupos sociales mayoritariamente beneficiados y cuáles no, y si las proporciones en las diferencias existentes entre estos grupos en 1990 y en 2015, siguen siendo las mismas o han variado.
Entonces, un análisis de país o región que no mencione las diferencias existentes entre su población clasificada por lo menos teniendo en cuenta indicadores socioeconómicos, no será del todo cierta al momento de afirmar los éxitos alcanzados. Es necesario pues, exigir a los responsables de la elaboración de estos documentos, una adecuada valoración e información de los avances, los cuales reflejen fehacientemente a nuestra sociedad considerando todos sus estratos sociales y económicos. También será necesario y considerando las recomendaciones anteriores, introducir el concepto de monitoreo, el cual evidencie nuestra línea de base y nuestros progresos, sólo así comprenderemos la dirección en la cual nos movemos y las actividades en las cuales debemos ser más agudos.

Pero no todo es malo, esta iniciativa del milenio, reflejada con la declaración de los objetivos  y posterior adopción por parte de los estados, permitió que los países por primera vez en su historia trabajen en objetivos comunes en busca de cubrir necesidades de sus poblaciones, con un resultado final común. Si bien los resultados son insuficientes, las enseñanzas deben ser provechosas más ahora que a fin de año en Naciones Unidas se proclaman los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

César Johan Pereira-Victorio

No hay comentarios:

Publicar un comentario